La foto resuelve un problema aburrido: recordar e introducir lo comido. No adivina por arte de magia el aceite oculto, la receta o la profundidad de una porción. El mejor resultado es un borrador rápido que revisas.
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Lo que de verdad importa
Para perder peso, la constancia suele importar más que un decimal falso. Encuadra toda la comida, bebidas y salsas incluidas, y corrige los detalles que cambian de verdad el registro.
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Un método fácil de repetir
Observa una semana normal
Registra varios días corrientes antes de cambiarlo todo. Comidas de trabajo, bebidas, salsas y fines de semana suelen contar la historia real.
Elige un cambio repetible
Algo menos de arroz, un tentempié previsto o más proteína en el desayuno es más fácil de valorar que rehacer toda tu dieta.
Mira la tendencia, no un día
Las comidas y el peso fluctúan. Observa varios días junto con sueño, actividad, restaurantes y cambios de rutina.
Ajusta con calma
Si el plan se vuelve duro o cambia tu salud, no sigas apretando los números. Un dietista o profesional sanitario puede orientarte.
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Llévalo a la práctica
En una comida compartida, fotografía tu plato después de servirte, no la fuente. Añade salsa, yogur, bebida o la segunda porción que tomaste.
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Pregunta frecuente
¿Las estimaciones por foto son suficientemente precisas?
Pueden servir después de revisarlas. Platos mezclados, grasas ocultas y porciones poco claras necesitan contexto.
Información general de bienestar. Las porciones, recetas y necesidades nutricionales varían.