Los macros son los tres nutrientes principales de un diario: proteínas, carbohidratos y grasas. Registrarlos ayuda a entender por qué dos comidas con calorías similares encajan de forma distinta en el día.
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Lo que de verdad importa
Empieza por la constancia, no por un objetivo perfecto. Registra comidas normales, observa qué macro suele alejarse y aplica un cambio práctico.
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Un método fácil de repetir
Empieza por la comida completa
Fotografía o anota todo lo servido, incluidas bebidas, salsas y guarniciones pequeñas.
Indica la preparación
A la parrilla, frito, al horno o guisado puede cambiar el resultado. Añade el método cuando importe.
Comprueba la porción
Registra lo que realmente comiste y separa los platos compartidos y las sobras.
Revisa y guarda
Toma el primer desglose como borrador. Corrige alimentos, gramos, calorías o macros si tienes un dato mejor.
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Llévalo a la práctica
En el almuerzo, identifica proteína principal, almidón, grasa de cocción y extras. Si la comida y la porción son conocidas, no hace falta reconstruir la receta cada vez.
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Pregunta frecuente
¿Tengo que alcanzar cada macro exactamente?
No. Los objetivos diarios son referencias. Un registro constante y revisable suele servir más que perseguir números perfectos.
Información general de bienestar. Las porciones, recetas y necesidades nutricionales varían.